Im sorry.
domingo, 9 de noviembre de 2008 13:51

Esta bien, hoy toca escribir una enorme, larga, aburrida y mas bien estúpida entrada.
Comenzare comentando el dibujo que veis a la izquierda. Es un Oekaki que hice ayer. Si, es muy freak, soy una supuesta yo con un "Houndoom". Supongo que me siento mejor rodeada de cosas imaginarias que de realidades hirientes.
Ayer no fue un buen día. Últimamente tengo unos dolores de espalda tremendos, me despierto en mitad de la noche con pinchazos, y no puedo quedarme tumbada. Además hay veces que me mareo si me agacho o muevo la cabeza muy rápido. Seguramente sean las cervicales, ya ves tu, un problema mas de salud añadido a todos los que ya tengo de por si, a este paso no paso de los 30.
Como iba diciendo, ayer fue el cumpleaños de mi prima pequeña. Nos invito a su casa a cenar, y, estuve todo el día decaída y sin ganas de nada. Cuando llego la hora de ir, decidí callarme durante toda la noche para no soltar alguna borderia enorme y típica de mi delante de mi familia, fruto de mi apatía. Y así hice, y ellos se empeñaron en intentar hablar conmigo de los temas que saben de sobra que no comparto con ellos, y de los que prefiero no hablar. Y hable poco. Podría añadir muchas mas críticas, pero no lo haré.
Huh... ¿qué hacer cuando te das cuenta de que tu razón no siempre puede controlarlo todo? Me refiero a que, yo creí haber podido superar ciertos sentimientos hacia cierta persona. Después de todo ella me dejo bien claro que se acabó. Y yo fiel y servicial hice como me pidió. Y enterré todo bajo un manto de raciocinio y búsqueda incesante de cosas en las que ocupar mi mente. Y lo conseguí en gran parte. Y llega Halloween, y con toda mi inocencia en mano paso una buena tarde. Todo parece ir bien, mi razón es capaz de atar en corto esos sentimientos. Pero una noche te acuerdas de todo lo que pasaste con ella, y no puedes evitar sonreír y luego poner una mueca de amarga aceptación, y haces que tu mente piense en otras cosas. Pero esa noche tu mente sigue martirizándote, esta vez en sueños; sueños en los que hablas con ella, en los que todo es como solía ser, en los que sin saber como la abrazas y sonríes de verdad.
Entonces te despiertas, te das cuenta de la traición que esta llevando a cabo tu razón, y te quedas parada, asustada. ¿Cuánto tiempo mas he de esperar para que esto desaparezca? ¿Para estar segura de que voy a poder dormir sin que esas imagenes vuelvan a mi?
No lo se, la verdad, pero... si no consigo hacer que mi razón vuelva a tomar el control, y que esta vez no se deje llevar, acabare por alejarla de mi como el resto de la humanidad. Y no quiero que pase eso, por mucho que me doliera aquella frase aun te necesito en mi vida.
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